FILOSOFÍA Y PSICOLOGÍA DE UN PERSONAJE: FIODOR DOSTOIESKI


Una obra no se rige solo por su historia, si no por sus personajes. Los personajes de una obra de ficción no necesariamente tienen que ser eso, solamente ficción, arquetipos o estereotipos predecibles; si no y más bien, deberían de ser tan reales como tú o como yo, con un propio pensamiento, capacidad de raciocinio y filosofía u cosmovisión del mundo. Aquí es donde entra el Autor Ruso Fiodor Dostoievski, creador de la obra Crimen y castigo; fijándonos más por el propio personaje principal “Rodia” y como se demuestra como un personaje complejo.
Dando un repaso rápido por la obra de Dostoievski, Crimen y castigo habla más del remordimiento y culpa que el protagonista siente al cometer un asesinato y en donde a su vez, presenta indicios de locura y enfermedad.

Ahora bien, usando al personaje principal como ejemplo, nosotros en el libro poco a poco lo vamos descubriendo, primero como alguien auto destructivo y cínico, que por una u otra razón había cometido el crimen, sin embargo poco a poco vamos indagando en los antecedentes del personaje, sus vivencias y sobre todo y más importante a mi parecer, su punto de vista filosófico y su propia psicóloga.

 Rodia en si cree en un mundo dividido en gente “ordinaria” y “extraordinaria”; esto dando profundidad al personaje y una base de donde su conducta y actuar surge, siendo que el propiamente se considera alguien “extraordinario” y que trata de demostrarlo causando un supuesto bien común; después de este, y al ver que no a logrado su cometido, ve su punto filosófico venirse abajo. Si analizamos bien esto, la característica de la filosofía y el cómo esta influye en él es algo, como ya he dicho, que le da realismo al personaje.

Ahora bien, pasando a su psicología, que es de lo que más resalta; la psicología del personaje empieza siendo de alguien que solo ve su propio bien y que trata de acomodar y justificar el mundo a  su necesidad, esto después de verse atrapado en un habitad miserable y con las necesidades básicas casi excluidas, es decir, se mostraba la miseria y degradación  humana (propia del realismo); sin embargo, y a lo largo de la obra y gracias a la aparición de varios personajes, este empieza a tener empatía y cierto afecto, como también aun manteniendo su parte cínica y analítica; siendo finalmente alguien con una complejidad  increíble y con acciones (mayormente) impredecibles, obviamente esto también siendo justificadas por su decadente salud  física y mental.

Sin embargo, Fiodor no es Dios ni mucho menos, puesto que el propio personaje principal, aun a pesar de su complejidad y tridimensional, comete actuaciones predecibles y propias de un arquetipo de personaje toxico, además de que su locura es la mayor fuente de su actuar, siendo esta la que mayormente genera las complicaciones y enredos en donde el personaje es metido.

Ahora bien y siguiendo con mi subjetividad, creo yo, que una historia, por más detalles y figuras literarias que tenga,  no sirve de nada si tus personajes (incluyendo a los antagonistas) son planos, que actúan por que así manda el guion o porque son así y punto. Se necesita una indagación y una justificación de actuar; si es el bueno, porque es el bueno, que lo impulsó; y si es el antagonista, porque se volvió el antagonista y que antecedentes tiene para actuar así.

Una obra brilla y deja más impacto por su realismo, no en el sentido de los hechos, si no en la naturaleza, actuar y pensar de los personajes; uno de los ejemplos más resaltantes y obvios (no por ende menos necesarios) sería el sufrimiento, la agonía y en si, el dolor humano; el como un mal día puede crear o transformar a una persona su forma de ver al mundo. Ya véase de bien a mal, un personaje es una representación de nosotros como humanidad, no tengamos miedo de eso.

Comentarios

Entradas populares